Maridaje para las Fiestas Patrias

El maridaje para las Fiestas Patrias es un ritual que combina lo mejor de la gastronomía criolla con los vinos argentinos. Cada 25 de mayo, los hogares se llenan de aromas, sabores y tradiciones que nos conectan con nuestra historia y nuestras raíces.

El 25 recuerda el Primer Gobierno Patrio de 1810 y todo lo que ello trajo consigo. A partir de allí, las incipientes Provincias Unidas tendrían su momento cúlmine en 1816, con la Declaración de la Independencia en Tucumán.

Las Fiestas Patrias y la tradición gastronómica

Entre hojas de árboles que caen sutilmente, días grisáceos y lluviosos, nos adentramos en un profundo otoño, preludio del invierno en estos pagos. Las casas engalanan sus frentes con colores celeste y blanco, en pos de la anhelada unión y paz nacional.

Mayo y el 25 nos llevan a pensar en comidas típicas, tradicionales, bien nuestras. Nos traslada imaginariamente a costumbres gastronómicas en las que el locro, los guisos, las carbonadas y los tamales se hacen sentir con fuerza en cada mesa.

Locro y Malbec: el maridaje insignia

El locro es un must en cada rincón del país. ¿El maridaje ideal? Una enjundiosa copa de Malbec. Para este plato corpulento, intenso, con carácter, personalidad y mucho sabor, nada mejor que nuestro varietal insignia, que nos representa con orgullo en todo el mundo.

Guiso de lentejas con blends tintos

Otro clásico de clásicos para las Fiestas Patrias es el guiso de lentejas. Típico de estas latitudes, es parte de nuestro ADN. Un suculento guiso, con arroz, panceta, chorizo colorado y algún otro condimento especiado, se entiende de maravillas con blends tintos de Malbec & Cabernet Franc o Merlot & Malbec. Una dupla tan letal como infalible.

Empanadas criollas y vino blanco

En las Fiestas Patrias también copan la parada las entrañables empanadas. A tono con la época, las «criollas», con carne cortada a cuchillo, huevo, aceitunas y diferentes especias, pican en punta. Aquí, podemos hacer un maridaje por contraste con un refrescante Chardonnay. Ejemplar moderno, ágil y con acidez envolvente para apaciguar el picor de las tradicionales empanadas.

Asado a las brasas: el clásico imbatible

Por supuesto, también están los paladares que no negocian nunca un tradicional asado. Tiempo inmejorable para reunirse en familia, encender el fuego y estar al pie de la parrilla, contemplando las carnes a las brasas. Un vino tinto con cuerpo es la opción perfecta para este ritual tan nuestro.

Carbonada y otras delicias criollas

La carbonada, plato representativo de la cocina criolla argentina, es un guiso servido dentro de un zapallo, colorido, intenso y con mucho sabor. Los vinos tintos versátiles y con marcada tipicidad varietal ensamblan a la perfección con esta preparación.

Grandes combinaciones patrias

Otra gran combinación se da entre quesos, embutidos, panes y el inigualable toque de aceite de oliva, que nos hacen pensar en un rico Merlot, versátil, delicado y con su clásica fineza para acompañar esta auténtica pasión nacional.

Un clásico eterno, que jamás pasará de moda, es el pastel de papas. Es un elixir, con reminiscencias de nuestra infancia. Nuestras madres nos han emocionado con este tradicional plato, que se lleva de maravillas con un buen Malbec de guarda.

Postres patrios y el brindis final

A la hora del postre, nos imaginamos los clásicos pastelitos de batata o membrillo. Imaginamos, además, una pastafrola o el típico flan mixto. Preparaciones dulces bien nacionales, que simbolizan la impronta del 25 de mayo. Cerramos con un rosado o un refrescante espumante Extra Brut para un brindis a toda orquesta en honor a aquella gran gesta patriótica. ¡Felicidades, Argentina!

Consejos para elegir el vino ideal en Fiestas Patrias

Maridaje patrio: tips para acertar siempre

Para lograr el maridaje perfecto en las Fiestas Patrias, recordá algunas claves. Los platos intensos como el locro y el guiso piden tintos con cuerpo y buena estructura de taninos. Las empanadas, según su relleno, admiten desde blancos frescos hasta tintos jóvenes. Y para el asado, el Malbec sigue siendo el rey indiscutido de la parrilla argentina.

No olvides servir cada vino a su temperatura ideal y en la copa adecuada para potenciar la experiencia. La crianza del vino también influye: los jóvenes van mejor con preparaciones frescas, mientras que los reserva acompañan platos de cocción lenta con mayor complejidad.

Para acertar con el maridaje patrio, tené en cuenta estos tips: servir los tintos a temperatura ideal (entre 16 y 18 °C), optar por blancos bien fríos para las empanadas, y elegir un espumante seco para el brindis de cierre. La clave es que el vino acompañe sin opacar los sabores de la comida criolla.

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