Tragos imperdibles preparados con vinos

Es verano, las temperaturas altas no cesan y a la hora de estar en la playa o al borde la pileta, los tragos son un must. Sin embargo, ello no quiere decir que el vino sea un mero actor secundario en esta época. Hoy, pican en punta los drinks elaborados con la bebida báquica.

Es cierto que, a través de este blog, durante todo el año, recomendamos disfrutar una copa de vino solo, en su justa medida y temperatura adecuada. Pero, llegó la estación estival y podemos combinar la bebida más noble de todas en innovadores tragos para apaciguar el implacable calor.

No solo Negronis, Margaritas o Daiquiris se preparan en las barras. El vino también se cuela entre los protagonistas principales para brindar una coctelería ágil, dinámica y hasta exótica. Así como hay una vuelta al vermut, nos encontramos un revival del clericó y otros tragos con presencia vínica. A continuación, vamos con un top 5 de tragos imperdibles para replicar en casa.

1. CLERICÓ

Clásico de clásicos. ¿Quién no ha disfrutado alguna vez este trago que nos hace revivir momentos entre amigos? Hoy, asistimos al “revival” de este refresco infaltable en las barras de los años ochenta. Su elaboración es simple: vino combinado con frutas de estación. Idealmente, aconsejamos un blanco (Torrontés, Viognier o Blend de Uvas Blancas), sin paso por barrica, ágil y fácil de beber. Asimismo, los rosados son súper versátiles y se entienden muy bien con las frutas. De Pinot Noir, Malbec o Merlot, nuestros consejos a la hora de la elección.

Ingredientes

Frutas de estación a elección (manzanas, peras, frutillas, bananas, uvas, naranjas, kiwis, duraznos, ananá, cerezas, guindas, entre otras).

Azúcar.

Vino blanco o rosé.

Hojas de menta fresca.

Preparación

Pele y corte todas las frutas en cubos de tamaño similar. Coloque las frutas en una jarra de vidrio de dos litros. Agregue el vino. Si desea, incorpore azúcar, evitando un exceso, pues la fruta aporta suficiente dulzor. Mezcle con una cuchara de madera y lleve a la heladera unas horas, para que se integren bien los sabores. Retire de la heladera y agregue unas hojitas de menta. Con la ayuda de un cucharón, sirva en vasos de trago largo. Consuma bien frío.

Frutas sugeridas

Por lo menos tres tipos de frutas diferentes para un fresquísimo clericó. Una amplia variedad aporta color, pero los sabores pueden uniformarse en la diversidad. Lo mejor es que pueda elegir 4 o 5 frutas de estación y las combine a gusto, experimentando con diferentes vinos en cada circunstancia. Además de vinos blancos secos y rosados, puede prepararse con vinos dulces y espumantes. Aconsejamos alternar diferentes ingredientes, hasta encontrar la receta que más se adapte a su preferencia palatina.

2. MOJITO DE VINO BLANCO

Fresquísima alternativa del tradicional trago con tintes caribeños. Se elabora en forma de mojito, pero, en esta oportunidad, se utiliza como alcohol principal un vino blanco. Agregamos, además, limonada con gas, limones exprimidos y menta. Si buscamos mayor dulzor, podemos agregar azúcar.

Ingredientes

1 botella de vino blanco de 750 ml (Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling, Pinot Grigio).
2 tazas de limonada italiana con gas.
3 limas, 2 jugos, uno para decorar.
1 taza de menta fresca.
Opcional: azúcar a gusto, dependiendo de lo dulce que sea la limonada espumosa.

Preparación

Enfríe el vino blanco y la limonada italiana con gas. Una vez bien frío, mezcle el vino y la limonada espumosa en una jarra grande. Exprima dos limones y agréguelos al vino y la limonada. Pique 3/4 tazas de menta fresca y agreguela justo antes de servir, de lo contrario las hojas comienzan a dorarse. Agregue azúcar opcional al gusto, especialmente si la limonada con gas es ligera en el factor dulce. Mezcle bien. Corte en rodajas finas la lima restante para adornar los bordes del vaso y agregue una ramita de hojas de menta para animar aún más las cosas. Sirva sobre hielo.

3. PONCHE DE LECHE

Trago jugado si los hay. Suele beberse en Chile y combina vino tinto con leche condensada. Necesitamos una botella de vino tinto frío (8/10 grados) y alrededor de 200 mililitros de leche condensada. Ambos deben batirse con fuerza hasta obtener una composición uniforme de color morado. Podemos sumar canela y extracto de vainilla para realzar el sabor.

Ingredientes

1 lata de leche condensada.
½ litro de vino tinto.
1 pizca de canela en polvo o vainilla.

Preparación

Para que el ponche de vino tinto y leche condensada quede de maravillas, utilice licuadora o batidora de mano. Así, bata ambas bebidas durante unos cinco minutos.

Agregue la canela en polvo o la esencia de vainilla al gusto para aromatizar un poco más el ponche de leche condensada. Si prefiere más intensa la bebida, se puede añadir más vino.

Reservamos en la heladera hasta el momento de servir.

4. SANGRÍA

Simple, fácil y rica. Así es esta bebida que se compone de vino tinto y frutas. Si bien no hay una historia oficial sobre el origen de esta bebida, se cree que su invención nos lleva a tiempos antiquísimos, en épocas en las que los vinos eran endulzados con frutas. Su nombre se relaciona con el color del vino, ya que se asemeja al color de la sangre.

Existen infinitas versiones de esta bebida, debido a la gran variedad de frutas, licores, refrescos y otros ingredientes que se pueden utilizar. Importante: el vino es la base indiscutida.

En general, la sangría se elabora en una jarra grande de vidrio, ya que es parecido a un ponche de frutas y es para que se puedan observar fácilmente todos los ingredientes.

Ingredientes

1 botella de vino tinto 750 ml.
1 durazno en cubos.
1 manzana en cubos.
2 tazas jugo de naranja recién exprimido.
1 cucharada jugo de limón.
1 varita de canela.
1 naranja cortada a la mitad y, luego, en rebanadas.
2 cucharadas azúcar.
Agua mineral o refresco de limón o naranja.

Preparación

Haga un jarabe simple: mezcle 2 cucharadas agua hirviendo o caliente con el azúcar. Mezcle bien hasta que se disuelva por completo.

En una jarra vacíe el vino. Agregue el jugo de naranja, jugo de limón, durazno, manzana, naranja, canela y el jarabe simple.

Mezcle bien y deje reposar por 2 horas fuera de la heladera. Esto ayuda a que los sabores se integren. Deje reposar en el refrigerador para evitar que la fruta se fermente. Sirva con hielos y, si lo desea, agregue agua mineral o refresco de naranja, mandarina o limón al servir. De este modo, la sangría será más ligera y le dará un sabor muy rico.

5. PONCHE DE DURAZNOS

Ideal para preparar con un fresco, frutado y ligero Sauvignon Blanc, Torrontés o Viognier. En general, se elabora en una ponchera con vino blanco seco, duraznos en almíbar y, si hace falta dulzor, agregar azúcar. Es simple, rico y “peligrosamente” fácil de beber. Clásico findeañero.

Ingredientes

½ botella de vino blanco (nuestro sugerido es Sauvignon Blanc).
½ taza de azúcar.
1 taza de duraznos en almíbar cortados en cubitos, colados.
½ taza del almíbar.
1 botella de espumoso.

Preparación

Refrigere el espumoso (4 a 6 grados).

En un tazón o botella agregue el durazno cortado, el jugo de almíbar, el azúcar, el vino blanco y el espumoso ya a su temperatura indicada.

Mezcle muy bien todos los ingredientes y refrigere por una hora.

Decore con una rueda de limón, naranja o lima.

Sírvalo bien frío.

Coloque cucharitas en las copas o vasos para las frutas.

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