En pocas palabras: En el tercer trimestre de 2026 las exportaciones de vino argentino cayeron 14,9% en volumen y 16,4% en valor FOB (USD 155,7 millones), mientras el mercado interno bajó 2,2%. Mendoza concentró el 91,6% de los despachos nacionales en septiembre, según CEPA sobre datos del INV.
Entre julio y septiembre de 2026 la vitivinicultura argentina retrocedió en los dos frentes que importan: el mercado interno bajó 2,2% en despachos y las exportaciones cayeron 14,9% en volumen, con un derrumbe del 16,4% en valor FOB. El dato surge del informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura procesado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
La caída de exportaciones de vino argentino en 2026 es un fenómeno trimestral, no un derrumbe lineal todo el año. Durante el tercer trimestre se exportaron 456.646 hectolitros frente a los más de 536.000 del mismo período de 2025, mientras que en el acumulado enero-septiembre el volumen exportado creció 3,2%, aunque los dólares que entraron por esas ventas bajaron 4,7%. Son dos lecturas distintas de la misma industria.
En este artículo:
- En 30 segundos
- ¿Por qué cayeron las exportaciones de vino argentino en 2026?
- ¿Qué significa que Argentina exportó más volumen de vino pero recibió menos dólares?
- ¿Cómo le fue a las ventas internas de vino en el mercado argentino?
- ¿Qué pasó con los vinos varietales frente a los genéricos?
- ¿Cómo se posicionó Mendoza frente a otras provincias vitivinícolas?
- ¿Qué riesgo representa El Niño para la vendimia 2027?
- Qué puede inferir el lector de estos números (y qué no)
- Errores comunes al leer estos datos
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
- Fuentes
En 30 segundos
- Las exportaciones cayeron 14,9% en volumen y 16,4% en valor FOB durante el tercer trimestre de 2026, hasta USD 155,7 millones.
- El mercado interno bajó 2,2% en el trimestre (2.035.237 hectolitros) y el consumo per cápita se achicó a 11,79 litros anuales.
- Los vinos varietales se desplomaron 18,1% en el acumulado enero-septiembre, mientras los vinos sin mención varietal crecieron 8,7%.
- Mendoza concentró el 91,6% de los despachos nacionales en septiembre y creció 5,5%, mientras San Juan se hundió 48,5%.
- El fenómeno El Niño, con pico entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, amenaza la cosecha 2027 en Cuyo.
¿Por qué cayeron las exportaciones de vino argentino en 2026?
Las exportaciones cayeron por una combinación de menor volumen físico (-14,9%) y menor precio promedio por litro (-1,8%), que juntos explican la baja de 16,4% en el valor FOB trimestral. Julio fue el mes más duro, con una caída interanual del 39%; agosto retrocedió 31,8% y septiembre mostró una recuperación de 24,2%, hasta 230.744 hectolitros, sin alcanzar a compensar los dos meses previos.
El valor FOB trimestral pasó de USD 186,3 millones a USD 155,7 millones según el informe de El Sol de Mendoza basado en estadísticas del INV. El vino fraccionado bajó 11,6% en volumen y 15,3% en valor, pero el granel sufrió más: -26,9% en cantidades y -34,9% en el valor FOB. Ahí está buena parte de la explicación, el granel es el segmento más volátil y el que más castigó el trimestre.
El precio promedio de exportación pasó de USD 3,47 a USD 3,41 por litro. No parece mucho, pero combinado con la caída de volumen termina pegando fuerte en los ingresos totales del sector.
¿Qué significa que Argentina exportó más volumen de vino pero recibió menos dólares?
Significa que el país vendió más litros de vino al exterior pero a precios tan bajos que el ingreso total en dólares terminó siendo menor. En el acumulado enero-septiembre, Argentina exportó 1.480.437 hectolitros (+3,2%) pero facturó USD 474,4 millones, un 4,7% menos que los USD 497,8 millones del mismo período de 2025.
¿Y de dónde viene esa paradoja? De la composición de las ventas. El granel creció 24,5% en volumen hasta 406.508 hectolitros, pero su valor FOB apenas subió 1,3% porque el precio promedio por litro se derrumbó 18,6%. Es la fotografía clásica de un sector que exporta «más cosas» pero a precios de remate.
El fraccionado, que es el segmento que mejor remunera, bajó 3,1% en volumen y 5,1% en valor FOB, hasta USD 442 millones. El precio promedio general de exportación cayó de USD 3,47 a USD 3,20 por litro, una baja del 7,6% interanual. Ese número resume el problema de fondo: no es que Argentina venda poco, es que vende cada vez más barato. Esto se conecta con lo que analizamos en los factores que determinan la calidad del vino.
¿Cómo le fue a las ventas internas de vino en el mercado argentino?
Las ventas internas bajaron 2,2% en el tercer trimestre, con 2.035.237 hectolitros comercializados frente a los 2.080.555 del mismo período de 2025. El deterioro fue progresivo: julio cayó 1,4%, agosto se mantuvo casi estable y septiembre cerró con una baja del 4,7%, el peor mes del trimestre.
En el acumulado enero-septiembre la foto cambia un poco: apenas 0,2% menos (5.479.026 hectolitros) respecto a 2025. Suena a estabilidad, pero esconde un cambio de fondo en lo que se toma: menos varietales, más genérico, más tetra brik, menos botella.
El consumo per cápita bajó de 11,84 a 11,79 litros anuales, una caída del 0,4%. Es un número chico, pero viene siendo tendencia desde hace rato.
¿Qué pasó con los vinos varietales frente a los genéricos?
Los vinos varietales se derrumbaron 18,1% en el acumulado enero-septiembre, mientras los vinos sin mención varietal crecieron 8,7% en el mismo período. En el trimestre la brecha también se mantuvo: -7,6% varietales contra +0,2% sin mención varietal.
- Vinos sin mención varietal: alcanzaron 3.805.515 hectolitros en el acumulado, el segmento que más creció de toda la cadena.
- Varietales: cayeron a 1.473.468 hectolitros, la peor performance de la temporada.
- Blancos: subieron 11,9% en el trimestre y 6,9% en el acumulado, el único color que mejora.
- Vinos color: bajaron 6,7% trimestral y 2,6% acumulado.
- Envases: la botella cayó 9,4% en septiembre y 2,5% en el acumulado, mientras el tetra brik subió 7,2% y 5,9% respectivamente.
CEPA lo interpreta como una recomposición del consumo hacia segmentos de menor valor relativo. Traducido: el que toma vino busca algo más barato, sea en formato o en categoría, y eso le pega directo a los varietales y a la botella tradicional.
¿Cómo se posicionó Mendoza frente a otras provincias vitivinícolas?
Mendoza concentró el 91,6% de los despachos nacionales en septiembre y acumuló un crecimiento del 5,5% entre enero y septiembre, bien por encima del promedio nacional (-0,2%). San Juan, en cambio, se desplomó 48,5% en el mismo período. Sobre eso hablamos en cómo combinar cada vino con tu comida.
Ese contraste no es casualidad. Mendoza tiene la mayor parte de la superficie implantada, la producción de uva y la elaboración vitivinícola del país, según detalla el informe de CEPA. Por eso cuando Mendoza crece, el promedio nacional se sostiene, y cuando otras provincias caen fuerte, el impacto en el total nacional queda disimulado.
Eso sí: crecer en volumen comercializado no es lo mismo que mejorar en rentabilidad. El propio informe lo marca: el crecimiento de Mendoza convive con una recomposición hacia productos de menor valor relativo, el mismo fenómeno que explica la caída de varietales a nivel país.
| Indicador | 3er trimestre 2026 | Variación interanual |
|---|---|---|
| Ventas internas (hectolitros) | 2.035.237 | -2,2% |
| Exportaciones (hectolitros) | 456.646 | -14,9% |
| Valor FOB exportaciones | USD 155,7 millones | -16,4% |
| Precio promedio exportación | USD 3,41/litro | -1,8% |
| Vinos varietales (acumulado) | 1.473.468 hl | -18,1% |
| Despachos Mendoza (acumulado) | – | +5,5% |
| Despachos San Juan (acumulado) | – | -48,5% |

¿Qué riesgo representa El Niño para la vendimia 2027?
El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte, con pico proyectado entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, puede afectar en volumen y calidad sanitaria a la cosecha 2027 en Cuyo. Ese período coincide con etapas sensibles del ciclo de la vid: cuaje, envero y maduración, justo cuando un exceso de lluvia hace más daño.
La cosecha 2026 ya había caído cerca de 8% respecto del año anterior, con 18,4 millones de quintales según el informe final del INV. Si el escenario húmedo se confirma, 2027 podría sumar otro golpe a una cadena que viene de exportar más barato y vender menos varietal.
Hay una señal de mercado que ya se está viendo: las cámaras y operadores del sector registraron mayor demanda de vino a granel para el mercado interno, anticipándose a una posible menor disponibilidad futura. Puede sostener los despachos en lo inmediato, pero profundiza la tendencia hacia productos de menor valor, exactamente el problema que ya tienen los varietales y el fraccionado.
Qué puede inferir el lector de estos números (y qué no)
Lo que los datos de CEPA e INV permiten afirmar: hay una caída trimestral concreta en volumen y valor de exportaciones, y un desplazamiento del consumo interno hacia productos de menor valor relativo. Eso está respaldado por cifras oficiales. Relacionado: planificar una visita a las bodegas mendocinas.
Lo que no permiten concluir todavía es si esta tendencia se va a sostener en el cuarto trimestre o si septiembre, con su repunte exportador de 24,2%, marca el inicio de una recuperación. El propio informe de INV muestra que octubre cerró con 28% más de vinos exportados y 18,2% más de mosto, un dato posterior que contrasta con el pesimismo del tercer trimestre y que conviene seguir de cerca antes de sacar conclusiones definitivas sobre toda la campaña 2026.
Un criterio práctico para cualquiera que siga el sector: mirar siempre el dato acumulado junto al trimestral, nunca uno solo. El trimestral muestra la foto del momento, pero el acumulado filtra el ruido estacional. Octubre, con su repunte exportador, es un buen ejemplo de por qué conviene esperar el dato completo antes de hablar de tendencia consolidada.
Errores comunes al leer estos datos
- Confundir volumen con ingresos: que las exportaciones crezcan en litros no significa que entren más dólares. El acumulado 2026 lo prueba: +3,2% en volumen y -4,7% en valor FOB.
- Tomar el dato nacional como representativo de todas las provincias: el promedio nacional de ventas internas (-0,2%) esconde a Mendoza creciendo 5,5% y a San Juan cayendo 48,5%. Son realidades distintas.
- Mirar solo un mes y sacar conclusiones de tendencia: julio y agosto fueron pésimos para las exportaciones, pero septiembre repuntó 24,2% y octubre, según INV, siguió esa recuperación con un 28% más.
- Ignorar la composición del producto: que el mercado interno esté «casi estable» en el acumulado no dice nada sobre qué se está tomando. Los varietales cayeron 18,1% mientras los genéricos crecieron 8,7%.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto cayeron las exportaciones de vino argentino en el tercer trimestre de 2026?
Las exportaciones cayeron 14,9% en volumen (456.646 hectolitros) y 16,4% en valor FOB (USD 155,7 millones), según datos del INV procesados por CEPA. Julio fue el mes más afectado con una baja del 39% interanual.
¿Por qué bajaron las ventas internas de vino en Argentina?
Las ventas internas bajaron 2,2% en el trimestre por una caída progresiva mes a mes, con septiembre como el peor registro (-4,7%). El consumo per cápita también retrocedió, de 11,84 a 11,79 litros anuales.
¿Qué pasó con los vinos varietales en 2026?
Los vinos varietales cayeron 18,1% en el acumulado enero-septiembre, hasta 1.473.468 hectolitros, mientras los vinos sin mención varietal crecieron 8,7%. El consumo se desplazó hacia productos de menor valor relativo.
¿Cómo le fue a Mendoza frente al resto del país en despachos de vino?
Mendoza concentró el 91,6% de los despachos nacionales en septiembre y creció 5,5% en el acumulado, muy por encima del promedio nacional. San Juan, en contraste, cayó 48,5% en el mismo período.
¿Qué impacto puede tener El Niño en la cosecha 2027?
El Niño fuerte a muy fuerte, con pico entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, puede afectar el volumen y la calidad sanitaria de la cosecha 2027 en Cuyo, porque coincide con el cuaje, el envero y la maduración de la vid. La cosecha 2026 ya había caído cerca de 8%, según el informe final del INV.
Conclusión
El tercer trimestre de 2026 deja dos lecturas que conviene no mezclar. Por un lado, una caída trimestral clara en exportaciones y ventas internas. Por otro, un cambio de composición que viene de antes: menos varietal, más genérico, menos botella, más granel y tetra brik. Ese segundo fenómeno pesa más a largo plazo que el bache trimestral, porque toca directamente el valor de lo que se vende, no solo la cantidad.
Para quien sigue de cerca el sector, el dato de octubre que ya publicó el INV (28% más de vinos exportados) obliga a esperar el cierre del cuarto trimestre antes de hablar de una tendencia consolidada. Lo que no hay que esperar es la amenaza climática: El Niño ya está en el radar para la vendimia 2027, y eso sí es un factor que puede pesar en la próxima cosecha, independientemente de cómo cierre el año comercial 2026.




