El municipio de Luján de Cuyo presentó el 26 de mayo de 2026, junto a Bodegas de Argentina, el programa Enoturismo Sostenible 360, una iniciativa oficial que busca certificar al departamento como el principal destino de enoturismo sostenible del país. El lanzamiento fue encabezado por el intendente Esteban Allasino y contó con la participación de siete bodegas locales, representantes gastronómicos y actores del desarrollo ambiental.
En 30 segundos
- El 26 de mayo de 2026, Luján de Cuyo lanzó el programa Enoturismo Sostenible 360 junto a Bodegas de Argentina durante el 51° Congreso de Faevyt en Mendoza.
- La iniciativa articula bodegas, gastronomía y circuitos naturales bajo un enfoque de turismo responsable y certificación sostenible.
- Participaron siete bodegas: Riccitelli, Doña Paula, Kaiken, Las Perdices, Lagarde, Bressia y Bandini.
- El objetivo es consolidar a Luján de Cuyo como referente nacional e internacional del enoturismo responsable.
- La presentación estuvo a cargo de Walter Pavón, representante de Bodegas de Argentina, junto al intendente Esteban Allasino.
Bodegas de Argentina es una asociación gremial que agrupa productores y bodegas de vino argentinos, promoviendo el desarrollo y competitividad de la industria vitivinícola nacional. Articula iniciativas conjuntas de enoturismo, investigación y comercialización internacional.
¿Qué es el Enoturismo Sostenible 360?
El Enoturismo Sostenible 360 es un programa oficial lanzado por el municipio de Luján de Cuyo y Bodegas de Argentina que busca certificar y articular la oferta enoturística del departamento bajo criterios de responsabilidad ambiental, integración gastronómica y circuitos naturales. No es un evento puntual: es un plan estratégico de mediano y largo plazo.
La presentación se hizo el 26 de mayo de 2026 y coincidió con el 51° Congreso de Faevyt celebrado en Mendoza, un contexto nada casual (Faevyt es la federación argentina de empresas de viajes y turismo, entonces tener ahí el escenario del lanzamiento le da peso institucional al programa). Walter Pavón, representante de Bodegas de Argentina, explicó los alcances de la iniciativa. El intendente Esteban Allasino lo acompañó junto a Rodolfo Benitez y Erika Villarruel.
La palabra «360» no es decorativa. Apunta a una experiencia que integra todo: bodegas, mesa, naturaleza. Nada de recortar el enoturismo a solo «entrar a una bodega y probar vino».
Luján de Cuyo: la región que lidera el enoturismo responsable
Luján de Cuyo no arrancó de cero con esto. El departamento tiene décadas de historia vitivinícola a sus espaldas: es una de las zonas productoras más reconocidas de Mendoza, con viñedos que trepan desde los 900 hasta los 1.100 metros sobre el nivel del mar y suelos aluvionales que dan identidad a sus Malbec. Si alguien tenía que liderar una propuesta de enoturismo sostenible, era lógico que fuera acá.
Pero también hay un componente estratégico detrás de la elección. Luján de Cuyo concentra una densidad alta de bodegas boutique y de mediana escala que ya venían trabajando de manera individual en prácticas responsables. El programa les da un paraguas común, una certificación compartida y, sobre todo, visibilidad como destino integrado.
Los tres pilares del programa: bodegas, gastronomía y naturaleza
Según el anuncio oficial del municipio, el Enoturismo Sostenible 360 se apoya en tres ejes que funcionan de manera integrada:
- Bodegas: certificación de prácticas sostenibles dentro de los establecimientos (uso del agua, manejo de suelos, huella de carbono, gestión de residuos).
- Gastronomía: articulación con restaurantes y productores locales para ofrecer experiencias de cocina y maridaje con insumos de la región.
- Circuitos naturales: integración de actividades al aire libre como senderismo, ciclismo y visitas a paisajes de viñedos en temporadas de vendimia.
Lo interesante es que el programa no propone que cada bodega haga lo suyo por separado. La apuesta es que los tres ejes se conecten: un turista que visita una bodega también puede almorzar en un restaurante adherido al programa y cerrar el día con una caminata por los viñedos. Eso es lo que diferencia esta iniciativa de una campaña de marketing clásica. Lo explicamos a fondo en experiencias que ofrece el enoturismo.
Eso sí: el esquema de certificación todavía está en desarrollo. Por ahora, el programa fue presentado y las bodegas participantes se sumaron a la propuesta. Los criterios concretos de certificación se irán definiendo en las próximas etapas.
Bodegas participantes en Luján de Cuyo
En la presentación del 26 de mayo participaron siete bodegas como parte de esta propuesta conjunta entre el sector privado y el municipio. Son datos de la noticia, no una recomendación editorial:
| Bodega | Perfil |
|---|---|
| Riccitelli | Boutique, reconocida por Malbec de altura |
| Doña Paula | Exportación, fuerte presencia en mercados internacionales |
| Kaiken | Emprendimiento de Aurelio Montes, orientada a exportación |
| Las Perdices | Variedades clásicas mendocinas, perfil accesible |
| Lagarde | Una de las más antiguas de Luján de Cuyo, patrimonio histórico |
| Bressia | Familiar, foco en vinos de alta gama |
| Bandini | Pequeño productor, perfil artesanal |

Siete bodegas para el lanzamiento es un número razonable. No es una adhesión masiva, pero tampoco un proyecto de nicho. La clave va a estar en cuántas más se suman cuando el programa empiece a tomar forma concreta.
¿Qué significa turismo sostenible en vinos?
Acá viene lo bueno: el término «sostenible» se usa tanto que ya casi no dice nada. Vale la pena precisar qué implica en el contexto del enoturismo.
En una bodega, la sostenibilidad tiene dimensiones concretas. El uso del agua es la más crítica en zonas áridas como Mendoza: cuántos litros se consumen por kilo de uva, si hay sistemas de riego por goteo, si el agua de lavado de equipos se trata antes de descargarla. La gestión del suelo es otra: si se usan agroquímicos o si hay manejo orgánico o biodinámico. La huella de carbono aparece en el transporte, en la energía que consume la bodega, en el packaging.
Para el turista, la diferencia entre enoturismo masivo y sostenible es práctica. El masivo mete un micro con cuarenta personas, pasa por tres bodegas en cuatro horas y termina en un negocio de souvenirs. El sostenible limita los grupos, privilegia el contacto con el entorno, integra a productores locales en la cadena de valor y, en teoría, deja más plata en la región y menos impacto sobre el ecosistema.
¿Eso siempre se cumple? Depende de cómo se implementa. El programa acaba de arrancar, así que la pregunta real es si los criterios de certificación van a ser exigentes o si van a quedar en una declaración de intenciones. Sobre eso hablamos en durante la temporada de vendimia.
Experiencias y circuitos disponibles
Ponele que llegás a Luján de Cuyo con ganas de hacer algo más que la clásica visita a bodega con degustación. El Enoturismo Sostenible 360 apunta a que puedas combinar varias experiencias en un mismo recorrido:
- Visitas a viñedos con guía especializado, en las distintas estaciones del año (la vendimia en marzo tiene su encanto; el invierno muestra la vid en reposo, que no es menos interesante si te lo explican bien).
- Almuerzos de campo en bodegas, con menú basado en productos locales y maridaje armado por el enólogo o el chef de la bodega.
- Senderismo y ciclismo entre viñedos, en rutas que conectan bodegas con paisajes naturales de la precordillera.
- Talleres de viticultura o enología para quienes quieren entender qué pasa desde la tierra hasta la botella.
El público que le puede sacar jugo a esto es variado: el oenófilo que quiere profundizar más allá de la cata, la pareja que busca un fin de semana diferente, la familia con ganas de algo al aire libre sin renunciar a una buena mesa. No es un programa de nicho para expertos.
Para los que ya conocen el circuito clásico de Mendoza, vale mirar también lo que se está construyendo en otras provincias. En Entre Ríos, por ejemplo, BordeRío es un ejemplo de bodega de autor que trabaja el enoturismo desde una escala más íntima, con un perfil completamente distinto al mendocino pero igualmente interesante si buscás salir del circuito más transitado.
Mendoza consolida su posicionamiento como destino enoturístico
El lanzamiento del Enoturismo Sostenible 360 no ocurre en el vacío. Mendoza viene trabajando desde hace años en posicionarse como destino vitivinícola de referencia internacional, compitiendo con regiones como Burdeos, Napa Valley o la Toscana. El hecho de que se haya elegido el 51° Congreso de Faevyt como escenario del anuncio no es casualidad: es una señal de que el programa apunta también al turismo receptivo, no solo al turista local.
Según el informe de Mendovoz, la actividad reunió a referentes del sector vitivinícola, turístico y gastronómico, además de representantes de distintas bodegas y actores vinculados al desarrollo económico y ambiental del departamento. Es decir, no fue solo un evento de bodegas: fue una convocatoria amplia que incluyó la dimensión económica y ambiental desde el arranque.
El impacto económico esperado no está cuantificado todavía en los documentos oficiales disponibles. Lo que sí queda claro es que la apuesta es al mediano plazo: certificar, consolidar, y después salir a comunicar el programa internacionalmente.
Errores comunes al encarar un viaje de enoturismo
Ir sin reserva previa. Las bodegas que ofrecen experiencias de calidad trabajan con grupos pequeños y agenda cerrada. Presentarse sin turno en la puerta es la forma más segura de perderse lo mejor. El programa apunta a una experiencia curada, no a la visita espontánea.
Concentrar todo en un solo día. Luján de Cuyo tiene suficiente oferta para dos o tres días tranquilamente. Meter cinco bodegas en un día no es enoturismo: es una maratón de degustaciones que termina con el paladar saturado y sin haber aprovechado nada del contexto. Dos bodegas por día, con calma, rinde infinitamente más.
Ignorar la temporada. Marzo tiene la vendimia, que es el momento más fotogénico y dinámico. Pero el invierno tiene su atractivo propio: menos gente, costos más bajos, y la vid en reposo muestra otra cara del paisaje. El verano mendocino, en cambio, puede ser agobiante si no planificás las salidas a primera hora de la mañana. Complementá con vivencias viníticas de la cosecha.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el programa Enoturismo Sostenible 360?
Es una iniciativa oficial lanzada el 26 de mayo de 2026 por el municipio de Luján de Cuyo y Bodegas de Argentina. Busca certificar y articular bodegas, gastronomía y circuitos naturales bajo criterios de turismo responsable. El objetivo es consolidar a Luján de Cuyo como el principal destino enoturístico sostenible de Argentina.
¿Qué bodegas participan en el programa?
En la presentación inicial participaron siete bodegas: Riccitelli, Doña Paula, Kaiken, Las Perdices, Lagarde, Bressia y Bandini. Todas con presencia en Luján de Cuyo y perfiles que van desde la producción boutique hasta la exportación. El programa prevé sumar más establecimientos a medida que avance la certificación.
¿Qué es el enoturismo sostenible y en qué se diferencia del turismo de vino convencional?
El enoturismo sostenible integra criterios ambientales (uso responsable del agua, gestión del suelo, huella de carbono) con una experiencia turística que limita el impacto sobre el ecosistema y favorece la economía local. El turismo convencional prioriza el volumen de visitantes; el sostenible prioriza la calidad de la experiencia y el respeto por el entorno.
¿Dónde está Luján de Cuyo y cómo llegar?
Luján de Cuyo es un departamento de la provincia de Mendoza, ubicado a unos 15 km al sur de la capital provincial. Tiene acceso directo por la Ruta Nacional 40 y el Acceso Sur. Desde el aeropuerto internacional de Mendoza, el trayecto es de aproximadamente 20 a 30 minutos en auto. La zona de mayor concentración de bodegas está en las localidades de Mayor Drummond, Perdriel y Agrelo.
¿Cuándo es la mejor época para visitar Luján de Cuyo?
Marzo concentra la vendimia, la temporada más dinámica y fotogénica. Otoño (abril-mayo) muestra los viñedos en colores y tiene clima templado ideal para actividades al aire libre. El invierno es tranquilo, con menos turistas y costos más accesibles. El verano (diciembre-febrero) tiene calor intenso, aunque las mañanas son buenas para salidas tempranas a bodegas.
Conclusión
El Enoturismo Sostenible 360 es una apuesta concreta de Luján de Cuyo por salir del enoturismo de volumen y construir algo con más sustancia. El lanzamiento del 26 de mayo de 2026, con siete bodegas participantes y el respaldo institucional de Bodegas de Argentina, le da al programa una base sólida.
Lo que falta ver es cómo se implementan los criterios de certificación, cuántas bodegas más se suman y si el programa logra diferenciarse en serio de otras iniciativas similares que se quedaron en el anuncio. La sostenibilidad en el enoturismo no es un sello: es un proceso. Y ese proceso acaba de arrancar.
Si planeás visitar Mendoza en los próximos meses, vale la pena seguir de cerca cómo evoluciona el programa. Los circuitos combinados de bodega, gastronomía y naturaleza son exactamente lo que le faltaba a la oferta clásica del departamento.




