En pocas palabras: Una banda de al menos siete ladrones robó unas 30.000 botellas de la añada 2023 de Marchesi Antinori (Solaia, Tignanello y Guado al Tasso) en una bodega de Cortona, Toscana, el sábado por la noche. La pérdida se estima en 5 millones de euros y no hay detenidos.
El robo de vino Antinori ocurrió un sábado por la noche en una bodega cerca de Cortona, Toscana: una banda de al menos siete personas se llevó unas 30.000 botellas de la añada 2023 (Solaia, Tignanello y Guado al Tasso), valuadas en unos 5 millones de euros.
Marchesi Antinori es una casa vitivinícola toscana fundada en 1385 y dirigida por la familia Antinori desde hace 26 generaciones, que exporta a 170 países y factura unos 265 millones de euros al año, según CNN. Solaia, Tignanello y Guado al Tasso son tres de sus tintos Super Tuscan más codiciados, con precios minoristas de entre 150 y 500 euros por botella.
En este artículo:
- En 30 segundos
- Cómo entraron los ladrones a la bodega de Antinori
- Cuántas botellas robaron y cuánto valen
- Qué son Solaia, Tignanello y Guado al Tasso
- Por qué Antinori esperó hasta el viernes para avisar
- Si es el mayor robo de vino de la historia de Italia
- Qué pasa con el vino robado y cómo evitar comprarlo
- Qué enseña el robo sobre la seguridad en bodegas
- Qué se sabe y qué no se sabe del robo de Antinori
- Errores comunes al leer y usar esta noticia
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
- Fuentes
En 30 segundos
- Se llevaron unas 30.000 botellas de la añada 2023, con un valor estimado de 5 millones de euros según Antinori.
- Los ladrones anularon alarma y cámaras, entraron con dos camiones y usaron los autoelevadores de la bodega.
- El robo se detectó el lunes y la empresa lo hizo público el viernes 9 de octubre de 2026. No hay detenidos informados.
- Antinori pide desconfiar de cualquier oferta de estos vinos fuera de los canales oficiales.
Cómo entraron los ladrones a la bodega de Antinori
Inutilizaron el sistema de alarma y las cámaras, entraron con dos camiones grandes y cargaron el vino con los autoelevadores de la propia bodega, según explicó el director general Renzo Cotarella a El Financiero. Los empleados lo detectaron el lunes, cuando llegaron a preparar el vino para exportar.
“Sin duda es una banda muy bien preparada”, dijo Cotarella.
Fortune agrega un detalle que las otras notas no traen: según Lorenzo Vivoli, de la oficina de comunicación de Antinori, las alarmas se apagaron desde adentro del edificio el día anterior y los ladrones tardaron unas tres horas en vaciar el depósito. Antinori no sabe cómo se desactivaron y la policía sigue investigando, según Fortune. Las botellas ya estaban embaladas y listas para despachar a los mercados de exportación, lo que (mi lectura, no un dato de la investigación) explica en parte la velocidad.
Cuántas botellas robaron y cuánto valen

Se llevaron unas 30.000 botellas de la añada 2023, con un valor estimado de 5 millones de euros, según Infobae (USD 5,8 millones en esa nota). Las cifras cambian según quién y dónde las calcula.
- Precio minorista de 150 a 500 euros por botella: es el rango que informaron Antinori y CNN para estos vinos en el mercado internacional.
- Cálculo de Fortune en dólares: con precios promedio en Estados Unidos de unos USD 430 (Solaia), USD 200 (Tignanello) y USD 190 (Guado al Tasso), el robo vale cerca de USD 8,2 millones. Para Europa, Antinori habla de 5 millones de euros.
- Solaia: unas 10.000 botellas, de una producción anual de 60.000 a 70.000, según CNN. Fortune sostiene que fueron unas 10.000 de cada etiqueta; las demás notas solo precisan las de Solaia.
Un cálculo propio: 5 millones divididos por 30.000 botellas dan unos 167 euros por unidad, cerca del piso del rango minorista. No sabemos cómo llegó Antinori a esa cifra. Y si la añada 2023 tuvo un volumen parecido al promedio anual, esas 10.000 botellas de Solaia serían entre el 14 y el 17 por ciento de lo que se produce.
No convertí nada a pesos: sin una cotización citada, cualquier número sería inventado.
Qué son Solaia, Tignanello y Guado al Tasso
Son tres tintos emblemáticos de Antinori. Cotarella los describió a CNN como los vinos más icónicos de la casa y ejemplos de los “Super Tuscan”, los tintos toscanos que rompieron el molde de la región. Sobre la añada, dijo que 2023 fue un año excepcional para Solaia.
Se venden en cupos chicos, según Vivoli. Eso importa para lo que sigue: cuando el stock es escaso, una oferta masiva llama la atención.
Por qué Antinori esperó hasta el viernes para avisar
La empresa lo descubrió el lunes y lo hizo público el viernes para no interferir con la investigación. Policía y Carabinieri revisan grabaciones de vigilancia y otras pruebas. Según Fortune, la policía pidió a Antinori no difundir el video mientras la causa siga abierta.
Cotarella confía en que el envío se pueda rastrear, porque dos camiones cargados de vino son difíciles de mover sin llamar la atención: “Dos camiones no pueden simplemente desaparecer”, dijo a CNN. Optimismo del afectado, claro. Habrá que ver si la investigación lo confirma.
Si es el mayor robo de vino de la historia de Italia
Es lo que sostiene el productor: “Un robo de este tamaño y valor nunca ha ocurrido en Italia”, dijo Cotarella. El antecedente italiano más cercano es el de 2017 cerca de Cervia, con unas 2.000 botellas de vinos raros valuadas en 750.000 euros.
Con esos números, el caso Antinori es unas 15 veces mayor en botellas y casi siete veces en valor (cuentas mías). Fortune agrega que, con cualquiera de las dos cifras, sería el robo más valioso registrado de vino o licores, por encima del esquema de USD 2,7 millones en Legend Cellars, California, en 2015, que consigna una lista de The Drinks Business.
Cotarella también dijo que podría ser la misma banda que golpeó otras bodegas italianas antes de este robo, sin que las fuentes consultadas fijen un período. Es una hipótesis suya. CNN recuerda que en septiembre de 2026 (“el mes pasado”, en su nota del 9 de octubre) robaron 3.000 botellas de Barolo, unos 400.000 euros, en Conterno Fantino (Piamonte), y aclara que no está claro si hay conexión.
Qué pasa con el vino robado y cómo evitar comprarlo
Antinori avisa a clientes de todo el mundo que desconfíen de ofertas fuera de los canales oficiales y que reporten si aparecen botellas. Fortune suma que, en Italia, comprar mercadería robada es delito, y que el vino fino robado cuesta venderlo a precio pleno porque el coleccionista paga por el historial de la botella. Su ejemplo: tras el robo de seis botellas de Romanée-Conti en un restaurante de Virginia, dos reaparecieron meses después, y el dueño del local dijo que nadie pagaría 24.000 dólares sin saber cómo se conservó el vino.
Un dato clave: Antinori marca sus botellas contra falsificaciones, con un sticker que se escanea con el celular (desde la añada 2016, además del logo y el nombre en relieve desde la 2013). Pero, según Vivoli, esas marcas no registran a dónde va cada botella y no ayudan a encontrar las robadas. Mi inferencia: un escaneo exitoso prueba que la botella es auténtica, no que no sea robada.
Los criterios que siguen son propuesta editorial, no un protocolo de Antinori:
- Pedí factura o remito de origen: que figure un importador o distribuidor autorizado, y confirmalo directamente con esa empresa antes de pagar.
- Sospechá del precio flojo: una añada 2023 de estas etiquetas muy por debajo del rango de 150 a 500 euros merece una pausa.
- Frená si no hay trazabilidad: un vendedor que no explica de dónde sacó un 2023 de Solaia, Tignanello o Guado al Tasso no es un vendedor para tu bodega o tu carta.
- Escaneá el sticker, pero no te quedes ahí: sirve contra la falsificación, no contra el robo.
- Reportá: si te ofrecen un lote raro, avisá a Antinori o a las autoridades.
Ejemplo hipotético (inventado, solo para ilustrar los criterios): una vinoteca de Buenos Aires recibe por mensaje la oferta de 60 botellas de Solaia 2023 a 90 euros cada una, de un vendedor que se presenta como particular y no da factura. Aplicando los criterios: 90 euros está un 40 por ciento por debajo del piso de 150 euros del rango minorista, no hay importador al que consultar, y escanear el sticker solo diría que las botellas son genuinas. Con dos señales de alarma sin respuesta, lo prudente es no pagar, pedir el origen por escrito y, si el vendedor insiste en no darlo, avisar a Antinori o a las autoridades.
Si tenés un restaurante, una vinoteca o comprás para coleccionar en Argentina, esto te toca igual: las fuentes no dicen a dónde irá el vino ni mencionan a la Argentina, así que no hay motivo para suponer que quede afuera del radar. Tampoco revisé qué responsabilidad legal tendría en el país quien compre mercadería robada; consultalo con un profesional antes de cerrar una operación dudosa.
Qué enseña el robo sobre la seguridad en bodegas
Lo que se sabe: las alarmas no sonaron porque, según Fortune, las habían apagado desde adentro el día anterior; también quedaron fuera de servicio las cámaras; los ladrones usaron los autoelevadores de la bodega; y el stock estaba embalado y concentrado, listo para exportar. Lo que sigue es análisis mío a partir de esos hechos, no una crítica a Antinori ni una afirmación sobre fallas internas, que nadie confirmó.
Lo que muestra el caso es que una alarma instalada no alcanza si alguien puede apagarla sin que quede registro, y que el stock embalado en un solo lugar es un blanco cómodo. Tres controles razonables para cualquier bodega o distribuidora:
- Registrar y revisar quién desactiva la alarma: con aviso a un responsable cada vez que se apaga fuera de horario.
- Restringir las llaves de la maquinaria de carga: si el autoelevador es la herramienta del robo, que no esté disponible para cualquiera.
- No dejar tanto stock despachable en un solo lugar y a la vez: repartir o escalonar los envíos reduce lo que se pierde en un golpe.
Qué se sabe y qué no se sabe del robo de Antinori
Confirmado por la empresa:
- Cifra y valor: unas 30.000 botellas, 5 millones de euros estimados.
- Etiquetas y añada: Solaia, Tignanello y Guado al Tasso, todas 2023.
- Modo general: alarma y cámaras inutilizadas, dos camiones, autoelevadores de la bodega.
- Fechas: robo en la noche del sábado, detección el lunes, anuncio el viernes.
Sin confirmar:
- Autores: la policía no nombró sospechosos y no hay detenidos informados.
- Vínculo con otros robos: hipótesis de Cotarella.
- Destino del vino: la policía de Cortona no dijo si los camiones siguen en Italia.
- Cómo se anularon las alarmas: Fortune cita a Vivoli diciendo que se apagaron desde adentro el día anterior; las otras fuentes no lo mencionan y Antinori dice que no sabe cómo.
- Seguro: Fortune, citando a Corriere della Sera, informa que el seguro no cubría una pérdida de esta magnitud. Es un dato de segunda mano.
Errores comunes al leer y usar esta noticia
- Confundir autenticidad con legitimidad: el sticker de Antinori se escanea para verificar que la botella no es falsa, pero no registra por dónde pasó. Una botella 2023 puede ser genuina y robada.
- Mezclar monedas: 5 millones de euros (Antinori, Europa) y USD 8,2 millones (cálculo de Fortune con precios de EE. UU.) no se contradicen, son métricas distintas.
- Dar por hecho que es la misma banda del Barolo: CNN dice que no está claro. Es una sospecha del productor.
- Tomar un precio bajo por una oportunidad: si un vendedor ofrece estas etiquetas muy por debajo del retail, probablemente no lo sea.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántas botellas robaron a Antinori?
Unas 30.000 botellas de la añada 2023 de Solaia, Tignanello y Guado al Tasso. Alrededor de 10.000 son de Solaia; Fortune indica que fueron unas 10.000 de cada una de las tres etiquetas.
¿Cuánto valen las botellas robadas a Antinori?
Antinori estima la pérdida en unos 5 millones de euros. Fortune, con precios promedio de venta en Estados Unidos, calcula unos USD 8,2 millones.
¿Hay detenidos por el robo en la bodega de Cortona?
No hay detenidos informados hasta el 10 de octubre de 2026. La policía de Cortona dijo que lleva adelante una búsqueda extensa y los investigadores no nombraron sospechosos, según CNN y Fortune.
¿Cómo evito comprar una botella robada de Antinori?
Desconfiá de ofertas fuera de los canales oficiales, que es lo que pide Antinori. Como criterio propio, exigí factura de un importador o distribuidor autorizado, confirmala con esa empresa y desconfiá de precios muy por debajo de los 150 a 500 euros del rango minorista.
Conclusión
Antinori perdió unas 30.000 botellas de tres de sus etiquetas más codiciadas, y la investigación recién empieza: no hay detenidos, no se sabe a dónde fue el vino y falta confirmar cómo se apagaron las alarmas. Lo que sí podés hacer hoy es más simple: pedir trazabilidad antes de comprar cualquier 2023 de Solaia, Tignanello o Guado al Tasso que llegue por un canal raro. Y si manejás stock valioso, revisá quién controla la alarma y la maquinaria de carga.




