mitos del vino

5 mitos del vino que deberías conocer

¿El vino blanco da dolor de cabeza? ¿Los rosados son de mala calidad? ¿Tomar vino engorda? ¿Todo vino mientras más añejo es mejor? El mundo vinófilo está lleno de mitos, que se han ido transmitiendo de generación en generación. A continuación, nos encargaremos de desmitificar 5 leyendas devenidas, erróneamente, en creencias cotidianas.

Si es más viejo, es mejor

Falso. No todos los vinos han sido elaborados para perdurar, con sus características organolépticas intactas, con el correr del tiempo. Sí, hay exponentes que añejarán de maravillas y tendrán una fabulosa evolución tras pasar un considerable tiempo en barricas, con notas de concentración, intensidad y complejidad.

Sin embargo, a modo de ejemplo, los blancos, rosados y tintos jóvenes, que salen al mercado después una breve estabilización en botella, están pensados para su consumo inmediato o, al menos, dentro de su primer año de vida.

El vino blanco da dolor de cabeza

Falso. Antes, para favorecer un mayor potencial de guarda en los blancos, se añadía sulfuroso en exceso. Con el paso del tiempo, las mejoras técnicas y la evolución de nuestra viticultura, los blancos han mejorado notablemente y en la actualidad atesoramos brillantes exponentes.

La cantidad de sulfitos agregados es mucho menor y si nos da dolor de cabeza cuando tomamos vino blanco, solo será porque hemos bebido en exceso.

La tapa a rosca indica que el vino es de mala calidad

Falso. Es un cierre ideal para vinos ligeros, jóvenes y fáciles de beber, con marcado carácter frutado. En términos generales, con el corcho siempre hay un intercambio de oxígeno entre el interior y el exterior de la botella, mientras que la tapa a rosca apunta a conservar la impronta de los vinos jóvenes.

Además, este sistema, súper práctico, brinda la comodidad de cerrarlo herméticamente para guardar el vino sobrante en la heladera.

Hay que servir el vino a temperatura ambiente

Falso. La temperatura ambiente en Alaska puede ser bajo cero y en el Caribe superar los 30 grados. Es importante saber que cada estilo de vino se sirve en un determinado rango de temperaturas para poder disfrutarlo como corresponde. Ni el tinto va a “temperatura ambiente” ni el blanco se toma “helado”.

Tintos para carnes y blancos para pescados

Falso. Un buen pescado graso puede ir acompañado por un tinto sutil, delicado y armónico. Asimismo, un blanco voluminoso se entiende, por ejemplo, con achuras o cortes de carne magros. Es cuestión de encontrarle la vuelta a la combinación enogastronómica y superar esos mitos que hemos desterrado en esta nota.

¡Hasta nuestro próximo encuentro!

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