¿Cuál es la diferencia entre Champagne y espumoso?

Queso Roquefort, queso Brie, queso Parmesano, aceto o jamón ibérico son productos únicos e inigualables. Se puede imitar su estilo, pero no clonar porque se elaboran en terruños con cualidades muy puntuales y específicas.

En el mundo del vino sucede lo mismo. Barolo, Chianti, Rioja, Ribera del Duero son solo algunos símbolos de líquidos báquicos sublimes con denominación de origen protegida.

Uno de los emblemas, cuyo nombre se utiliza inevitablemente en todas las latitudes, es el Champagne. Ese maravilloso y festivo producto, que atesora burbujas sutiles, elegantes, refinadas, que solo se dan en la región vínica más septentrional de Francia.

Aquí, entonces, la precisión es indispensable: Champagne es un vino espumoso que solamente se produce en la región que lleva ese nombre, con epicentro en las ciudades de Reims y Epernay.

Así, tienen derecho a llevar impreso “Champagne” en la etiqueta de la botella, aquellos espumosos que se elaboran dentro de las fronteras de la denominación de origen, respetando los procedimientos impuestos por la legislación. Esto incluye, entre otros puntos salientes, el exclusivo Método Champenoise (segunda fermentación en botella), los cepajes autorizados y los tiempos de añejamiento antes de salir al mercado.

¡IMPORTANTE! El resto de los vinos espumosos, fuera de la región de Champagne, deberán ser vinos espumosos o, en los países anglosajones, sparkling wines. Hay, por supuesto, excepciones, que remiten a nombres especiales. Por ejemplo, en España sobresalen los Cava y en Italia, los Prosecco, Asti y Franciacorta. Cada uno de estos productos tienen su propia legislación, afín de proteger la calidad y esencia del origen.

¿En Argentina cómo se denomina el vino con segunda fermentación? Espumante o espumoso. Aquí también, por más que el método de elaboración fuese el mismo que el del Champagne, por cuestiones de denominación de origen, no se puede utilizar este término.

En relación a los cepajes utilizados, en nuestro país, pican en punta Chardonnay y Pinot Noir, que en Champagne son las más refinadas (está permitida, además, la utilización de Pinot Meunier).

De todos modos, una gran diferencia con la Champagne, es que en estas tierras no hay límites en cuanto a las uvas. En Argentina podemos encontrar espumosos de Malbec, Torrontés, Sauvignon Blanc, Bonarda o hasta Cabernet Franc.

En síntesis, Champagne es la marca inequívoca en cualquier parte del mundo con características muy especiales: frescura, acidez, cremosidad y elegancia únicas en su tipo.

De todos modos, en el resto del mundo y, específicamente en Argentina, hay otros burbujeantes que sorprenden cada día más a los wine lovers, ávidos por conocer novedades en esta noble bebida, asociada a las celebraciones y los buenos augurios. ¡Salud!

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